Del hospital al laboratorio: la investigación de Juan Prieto que busca explicar cómo el COVID-19 podría afectar el cerebro
Juan Prieto Villalobos, estudiante del Programa de Doctorado en Neurociencias de la Pontificia Universidad Católica de Chile y finalista del concurso 3MT® UC 2025, investiga cómo una proteína del SARS-CoV-2 podría alterar el funcionamiento del sistema nervioso sin que el virus necesite infectar directamente el cerebro. Su trabajo busca aportar nuevas evidencias para comprender las secuelas neurológicas asociadas al COVID-19 y ampliar el conocimiento sobre la interacción entre los virus y el sistema nervioso.
Mientras la pandemia convertía a los hospitales en el epicentro de una emergencia sanitaria sin precedentes, Juan Prieto enfrentaba ese escenario desde una doble perspectiva: como profesional de la salud y como investigador en formación. Durante sus jornadas como enfermero clínico pediátrico en un hospital público de la Región Metropolitana, acompañó a pacientes y familias en medio de la incertidumbre provocada por el COVID-19. En ese contexto, comenzó a observar que los efectos del virus podían ir más allá de las manifestaciones respiratorias que concentraban la atención inicial.
Con el tiempo, esa experiencia clínica se transformó en la base de una investigación doctoral centrada en los mecanismos que permiten comprender cómo una infección viral puede afectar el sistema nervioso. Desde el laboratorio, Juan Prieto estudia el rol de los astrocitos —células fundamentales para el equilibrio y la comunicación del sistema nervioso— y analiza cómo una proteína del SARS-CoV-2 puede modificar su funcionamiento sin que exista una infección directa del cerebro.
Comprender las secuelas neurológicas del COVID-19
Uno de los principales aportes de la investigación de Juan Prieto es demostrar que una proteína viral puede generar efectos en el sistema nervioso por sí sola, abriendo nuevas preguntas sobre los mecanismos involucrados en las consecuencias neurológicas asociadas al COVID-19.
“Mi principal hallazgo es que una de las proteínas del virus, por sí sola, puede generar daño en el sistema nervioso. Esto sugiere que no sería necesario que el virus infecte directamente las células del cerebro para causar alteraciones. Es posible que el virus se encuentre, por ejemplo, en los pulmones y la proteína desde ahí viaje y afecte al sistema nervioso.”
Más allá del caso específico del SARS-CoV-2, estos resultados contribuyen a comprender cómo distintos virus pueden interactuar con el organismo y generar efectos a distancia, un desafío que la ciencia continúa investigando.
“Mi tema es relevante por dos razones principales. Primero, aunque la pandemia terminó en 2023, el SARS-CoV-2 sigue circulando y afectando a la población. Por eso, entender cómo puede generar síntomas en el sistema nervioso es fundamental para desarrollar nuevos tratamientos. Segundo, aunque estudio específicamente el SARS-CoV-2, mi investigación también ayuda a comprender cómo distintos virus pueden afectar el cerebro, lo que podría permitirnos anticipar y enfrentar mejor futuras pandemias.”
De la atención clínica a la investigación científica
El paso desde la enfermería hacia la neurociencia implicó para Juan Prieto ampliar la forma de abordar los problemas de salud: pasar del cuidado directo de los pacientes al estudio de los procesos biológicos que explican una enfermedad.
“Aunque actualmente me dedico a la neurobiología, mi profesión de base es enfermero. Cuando inicié mi investigación trabajaba como enfermero clínico pediátrico, en un hospital público de la Región Metropolitana, por lo que fui parte de la primera línea durante la pandemia y pude observar los efectos del virus”.
Ese tránsito lo llevó a profundizar su formación durante el Magíster en Investigación en Ciencias de la Salud y posteriormente en el Doctorado en Neurociencias, integrando su experiencia asistencial con herramientas de investigación experimental.
Este enfoque interdisciplinario también ha impulsado su desarrollo como investigador. Durante su formación doctoral realizó una pasantía en Estados Unidos, en The University of Texas Medical Branch at Galveston (UTMB), en el estado de Texas, bajo la supervisión del Dr. Eliseo Eugenin, del Departamento de Neurobiología. La experiencia le permitió fortalecer sus capacidades experimentales, conocer nuevas aproximaciones metodológicas y ampliar sus redes de colaboración científica.
La trayectoria de Juan Prieto también refleja cómo distintas perspectivas pueden fortalecer la investigación científica.
“Quizás lo más enriquecedor ha sido demostrar que, como profesionales de enfermería, también tenemos un aporte importante en las ciencias básicas. Si bien nuestro rol tradicional se asocia al cuidado directo, generar investigación que ayude a comprender mejor las enfermedades es otra forma, quizás menos tradicional, de contribuir a mejorar la salud y los cuidados de la población”.
Su recorrido muestra cómo una experiencia vinculada al cuidado puede convertirse en nuevas preguntas para la ciencia. Hoy, Prieto busca que los conocimientos generados desde el laboratorio contribuyan a comprender mejor los efectos de las infecciones virales en el sistema nervioso y a enfrentar desafíos que van más allá de una enfermedad específica.