Cuando el ruido también puede ser parte de la terapia: la investigación que busca proteger la voz de los profesores

Karol Acevedo Encalada, estudiante de tercer año del Doctorado en Ciencias Médicas UC y finalista de 3MT® UC 2026, estudia cómo responde y se recupera la voz de los docentes frente al ruido de la sala de clases. Su investigación busca determinar si ese mismo estímulo puede incorporarse a la rehabilitación vocal para preparar a los profesores frente a las exigencias de su trabajo.

Para un profesor, la voz es una herramienta de trabajo. Hablar durante horas en una sala donde los estudiantes conversan, se desplazan o realizan distintas actividades implica una exigencia vocal constante. Frente al ruido, los docentes tienden a elevar automáticamente la intensidad y el tono de la voz para hacerse escuchar, una respuesta conocida como efecto Lombard.

Ese es el punto de partida de la investigación doctoral de Karol Acevedo: comprender qué ocurre con la función vocal ante esta exigencia y explorar una pregunta poco habitual en rehabilitación: si el mismo estímulo que contribuye al problema podría incorporarse al tratamiento.

Estudiar la voz frente al ruido del aula

“La voz es una herramienta esencial para los profesores, y sus alteraciones pueden afectar tanto su salud como su capacidad para enseñar. El ruido generado por los estudiantes los lleva a elevar automáticamente la intensidad y el tono de su voz. Mi investigación busca comprender qué ocurre en el funcionamiento de la voz ante esa exigencia y evaluar si incorporar ruido a la rehabilitación vocal mejora los resultados del tratamiento”, explica Acevedo.

La primera etapa del estudio comparará a profesores con y sin disfonía mientras hablan expuestos a condiciones acústicas controladas que simulan el ruido de una sala de clases. Para ello, combinará evaluación clínica con herramientas de ingeniería: se medirán cambios en la intensidad y el tono de la voz, además del flujo de aire y la presión necesarios para producirla.

También se utilizará acelerometría de contacto, mediante un sensor ubicado en el cuello, para registrar las vibraciones producidas al hablar y estimar la intensidad vocal con menor interferencia del ruido ambiental. El estudio considerará, además, el esfuerzo que los propios docentes perciben y cómo se recupera la función vocal después de la exposición.

El trabajo experimental comenzó a desarrollarse en 2025, con el proyecto y su diseño metodológico. Durante 2026, Acevedo y su equipo han avanzado en la implementación y ajuste del protocolo, realizando pruebas del montaje experimental que permitirá realizar las mediciones.

La segunda etapa llevará esta pregunta al ámbito de la rehabilitación. Profesores con disfonía serán asignados aleatoriamente a dos grupos que realizarán el mismo programa de ejercicios de tracto vocal semiocluido. Uno incorporará exposición progresiva a ruido controlado y el otro realizará el tratamiento sin ruido añadido.

“Después, realizaré un ensayo clínico en el que los profesores con disfonía serán asignados al azar a dos grupos. Ambos recibirán los mismos ejercicios de rehabilitación vocal, pero uno los realizará con exposición progresiva a ruido controlado y el otro sin ruido añadido. Así evaluaré si incluir ruido durante el tratamiento reduce las molestias y modifica la respuesta de la voz ante las exigencias del aula.”

La hipótesis plantea un cambio de enfoque: en lugar de preparar la voz únicamente en condiciones silenciosas, el tratamiento podría incorporar progresivamente una de las principales demandas que los docentes deberán enfrentar al regresar a la sala de clases.

Una pregunta que nació de la experiencia clínica

La investigación tiene sus raíces en la experiencia clínica de Acevedo. Antes de iniciar su formación doctoral, trabajó con personas que dependen de su voz para desempeñarse laboralmente, entre ellas profesores.

“Este proyecto nació de mi experiencia clínica atendiendo a personas que dependen de su voz para trabajar, especialmente profesores. Veía cómo las condiciones de su trabajo contribuían a empeorar su salud vocal, comprometiendo su principal herramienta para enseñar”.

Ese interés la llevó a desarrollar en 2023 un proyecto financiado por el Fondo Nacional de Investigación y Desarrollo en Salud (FONIS) de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). Como directora de esa iniciativa, estudió la realidad de 264 profesores de la Región Metropolitana y observó que la disfonía responde a múltiples factores.

“Influyen el número de estudiantes, el ruido dentro y fuera del aula, la intensidad con que deben hablar y el tiempo que utilizan la voz durante cada clase. Esta experiencia fortaleció mi decisión de buscar soluciones que consideren sus condiciones laborales”.

La tesis doctoral, dirigida por Marcelo Andía, académico del Departamento de Radiología de la Facultad de Medicina UC, da continuidad a este trabajo y amplía la pregunta hacia un escenario experimental: comprender qué ocurre cuando la voz es evaluada y rehabilitada incorporando una de las condiciones que forman parte del entorno laboral cotidiano de los docentes.

Una formación que también mira al extranjero

La investigación también proyecta una dimensión internacional. Acevedo espera realizar en 2027 una pasantía en East Tennessee State University, Estados Unidos, junto a la Dra. Lady Cantor, referente en investigación sobre salud vocal de profesores.

“Aún no he realizado una pasantía durante mi formación doctoral, pero espero hacerla en 2027 en East Tennessee State University, Estados Unidos, con la Dra. Lady Cantor, una referente internacional en investigación sobre la salud vocal de los profesores. Admiro mucho su trabajo y la posibilidad de aprender directamente de ella sería muy significativa para mi formación”.

Uno de los aspectos que más le interesa es el trabajo que desarrolla el equipo de Cantor con un laboratorio móvil para facilitar la evaluación de profesores directamente en los establecimientos escolares. Conocer esta experiencia podría aportar nuevas perspectivas para estudiar la voz en el propio contexto donde se desarrolla la actividad docente.

Evidencia para futuras estrategias de salud laboral

El alcance de los resultados podría ir más allá de la consulta clínica. Si la intervención demuestra ser efectiva, podría aportar evidencia para desarrollar estrategias específicas de atención y rehabilitación de docentes con disfonía.

“Podría fundamentar un protocolo de atención y rehabilitación vocal específico para docentes, especialmente en mutualidades y otras instituciones que atienden enfermedades profesionales. Si incorporar ruido controlado demuestra mejores resultados, podría cambiar la forma de tratar la disfonía y preparar el retorno al aula. Esta evidencia también podría orientar la atención de profesores en otros países, adaptando el protocolo a sus condiciones laborales y sistemas de salud”.

Los resultados también podrían aportar evidencia para la discusión y el diseño de futuras estrategias de salud laboral, particularmente en torno a la rehabilitación y el retorno al trabajo de docentes con disfonía. En ese sentido, la investigación conecta salud, educación y condiciones laborales, y podría aportar antecedentes para futuras discusiones sobre políticas públicas, dependiendo de los resultados que entregue el estudio.

“Mi investigación puede transformar Chile”

Para Acevedo, el propósito de la investigación está ligado a mejorar las condiciones en que los profesores pueden recuperar su salud y volver a ejercer su profesión.

“Mi investigación puede transformar Chile porque puede aportar evidencia para mejorar el tratamiento de los profesores con problemas de voz, considerando el ruido de las salas de clases donde deben volver a enseñar. Si incorporar ruido controlado a la rehabilitación mejora sus resultados, esta evidencia podría orientar cambios en la atención y apoyar un retorno al trabajo en mejores condiciones”.

La pregunta que comenzó en la experiencia clínica y hoy avanza hacia una evaluación experimental apunta a un desafío concreto: que la rehabilitación de los profesores no se limite a recuperar la voz en silencio, sino que también permita estudiar si puede prepararlos para las exigencias que enfrentarán al volver al aula.

En esa búsqueda, el ruido deja de ser únicamente parte del problema y se convierte en una variable que la investigación busca comprender, medir y, eventualmente, incorporar a una nueva estrategia de rehabilitación vocal.