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Doble titulación: Una opción para estudiantes de Doctorado UC

La mañana en que se preparaba para enfrentar las preguntas de la comisión examinadora, Daniela Ortega parecía tranquila y relajada, y lo estaba. Había pasado gran parte de los últimos cuatro años dedicada con empeño a sus estudios de catálisis química que la convertirían en la primera Doctora con doble titulación en Química de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de la Universidad de Regensburg de Alemania.

Examen de grado Daniela Ortega

La doble titulación es una de las posibilidades que ofrece a sus alumnos el Doctorado en Química UC, acorde a las exigencias actuales de la ciencia al más alto nivel. Jani Brouwer, Directora del Colegio de Programas Doctorales UC (CPD), destaca que el máximo grado de internacionalización a nivel de doctorado es obtener el doble grado y que “incentivar que nuestros alumnos puedan obtener doble grado con universidades de prestigio internacional, como la Universidad de Regensburg, es importante para establecer redes internacionales y practicar el idioma inglés, lo que es del interés del alumno, pero también de la universidad y del proceso de acreditación.”

La experiencia internacional, señala Dominik Horinek, académico de la Universidad de Regensburg y co-tutor de Daniela, agrega gran valor a la formación de doctorado. “El Inglés es el lenguaje de la ciencia, por lo que desenvolverte día a día en este idioma en un ambiente científico es muy positivo. Además, te beneficias al conocer diferentes enfoques a los grandes desafíos de la ciencia química. Un beneficio adicional es que cuando pasas tiempo en una universidad en el extranjero logras desarrollar tu propia personalidad y tener un conocimiento más profundo de la sociedad en la que te desenvuelves. La vida es un continuo viaje y a través de la colaboración internacional y el contacto con otros colegas siempre adquieres buenas ideas”, agrega el académico.

Convenios que dan fruto

La doble titulación de Daniela comenzó a gestarse durante la visita que realizó una delegación de la Universidad de Regensburg a la Facultad de Química UC en el 2015. Fue entonces cuando el académico Dominik Horinek tomó contacto con el profesor guía del doctorado de Daniela en la UC, el académico Alejandro Toro-Labbé. “Me llamó particularmente la atención la investigación del profesor Dominik Horinek en el área de dinámica molecular, la cual me permitiría ampliar mis estudios en catálisis, por lo que decidí realizar una estadía doctoral en su laboratorio por un periodo de ocho meses a través de fondos de mi beca doctoral CONICYT”, cuenta Daniela.

Habiendo tomado contacto con el profesor Horinek, Daniela decidió postular a una beca de pasantía doctoral que la Universidad de Regensburg ofrece a estudiantes extranjeros mediante su programa de internacionalización de programas doctorales. Con la beca en el bolsillo, Daniela no dudó más y se embarcó en la aventura de conseguir un doble título de doctorado en química.

Anteriormente, la recién titulada había ganado experiencia en el extranjero a través de una pasantía doctoral de tres meses en la Universidad de California Davis, en Estados Unidos, por lo que al llegar a Alemania se sintió lo suficientemente segura para desenvolverse. Una de las cosas que más llamó su atención en el ámbito cultural fue “lo estructurado y tan bien organizado que es el día a día en Alemania, como uno nunca se imaginaría, y lo mejor de todo es que las cosas funcionan. El transporte público, el autobús, los trenes llegan a tiempo. Existen horarios y se respetan, todo viene y va cuando y como se anuncia. La ciudad de Regensburg, me pareció una ciudad hermosa con esa vista espectacular del río Danubio, es pequeña, pero siempre he dicho que tiene todo lo que se necesita”, explica.

Contacto temprano

Sebastián BonardEn una etapa distinta del camino a la doble titulación que consiguió Daniela, se encuentra Sebastián Bonard, quien ingresó al Doctorado en Química el segundo semestre del 2014 y, actualmente, está investigando la síntesis de nuevos materiales poliméricos con potencial aplicación en el almacenamiento de energía eléctrica en la Universidad del País Vasco.

Sebastián tomó contacto por primera vez con esta universidad que hoy lo alberga en España cuando realizaba su tesis de pregrado en el laboratorio de Macromoléculas con el académico Angel Leiva de la UC, quien le dio la oportunidad de realizar una estadía de un mes y medio bajo la supervisión de Galder Kortaberría, profesor del Grupo de Investigación Materiales+Tecnologías de la Universidad del País Vasco y actualmente su cotutor de doctorado.

Aún le quedan por delante 10 meses para completar su estadía de investigación, sin embargo, la experiencia ya ha demostrado ser enriquecedora. Según cuenta Sebastián, una de las cosas que más ha llamado su atención hasta ahora ha sido el darse cuenta que es capaz de enfrentarse a distintos desafíos tanto científicos y cotidianos fuera de su círculo familiar o de amistad. “Me costó trabajo en un principio entender que realmente estoy solo y, frente a esa situación, el hacer bien mi trabajo y desenvolverme bien en otra sociedad depende cien por ciento de mí. No ha sido fácil, pero debo decir que he tenido la suerte de encontrarme con gente espectacular que han sabido acogerme, distraerme y sacarme del laboratorio para compartir gratos momentos”.

Planes futuros

Si bien el plan más inmediato de Sebastián es terminar de la mejor manera posible el doctorado, su expectativa es que el doble grado le permita ampliar sus vivencias personales, así como expandir sus redes científicas y reafirmar su vocación por la docencia e investigación. “Me gustaría complementar de mejor manera la investigación con la docencia. Últimamente la he tenido que dejar de lado porque mi investigación me ha consumido mucho tiempo. La razón de mayor peso por la cual quise entrar al programa de doctorado fue mi pasión por la docencia, porque hoy en muchas universidades te exigen el grado de doctor para poder trabajar como profesor. Así que me gustaría comenzar a ser más fiel con mis deseos de ser algún día un buen docente.”

Daniela, en tanto, se prepara para continuar su línea de investigación hacia el diseño computacional de catalizadores para reducir los desechos contaminantes manteniendo las propiedades de este prominente material de uso esencial en variadas industrias. “Ser científico es un privilegio, pues nunca se transforma en una rutina; siempre hay preguntas nuevas por responder. La ciencia está llena de sorpresas, es un mundo de posibilidades, lo cual se vuelve un reto que hay que estar dispuesto a enfrentar”, señala.

FUENTE: Facultad de Química